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Batán. Plaza
Almirante Guillermo Brown.
Inauguración de los
bustos de Brown y Azopardo. 23 de junio de 2010
A quince kilómetros de
Mar del Plata, en el mismo Partido del General Pueyrredón, sobre la Ruta 88
camino a Necochea, florece el pueblo de Batán de unos diez mil habitantes.
Conecta el quehacer rural de la fértil campiña con la producción de vecinas
plantas industriales y distribuidora de alimentos. Pujante ciudadela
entonces que tiene su delegación municipal, atención a jubilados, bancos,
supermercados, farmacias, iglesias, gas, cloaca, asfalto.
Inauguración del monumento a Brown
Luego de muchos años, por fin se pudo concretar la colocación del busto
del Almirante Guillermo Brown, en la plaza del mismo nombre en la ciudad
de Batán. El pasado 23 de Junio se llevó a cabo una emotiva ceremonia
con la asistencia de autoridades municipales, el subsecretario de
gobierno, el delegado de Sierras de los Padres, jefe de la Unidad Penal,
vicario de la Base Naval, autoridades navales, alumnos de escuelas
batanenses, público en general.
El proyecto y emplazamiento del monumento al Almirante Brown fue un
sueño de integrantes del Instituto Nacional Browniano, filial Mar del
Plata hace muchos años. Fueron creadores de ese diseño el ingeniero
Lagrange y el profesor Del Valle, que han fallecido y no han podido ver
esa realización concretada. La ordenanza municipal que autorizaba el
proyecto tiene más de 15 años. La idea original era simbolizar con
piedra de las canteras, típico de la zona, la goleta Sarandi y la
corbeta Chacabuco. La corbeta Chacabuco procedía de Chile y ambas naves
se encontraron en esta zona en el mar, el 30 de octubre de 1826. Era el
abrazo y unión de los pueblos argentino y chileno en la guerra contra
Brasil.
Brown,
además de sus éxitos navales contra enemigos poderosos, es un ejemplo de
inmigrante, del hombre trabajador que elige esta tierra para vivir con
su familia y que siempre está dispuesto a dejar todo cuando su patria lo
necesita. Guillermo Brown pasó muchas vicisitudes pero aquí decidió
pasar su vida y terminar sus días.
La idea original de aquellos brownianos, el ingeniero Lagrange y el
prof. Del Valle, fue continuada por el Dr. Rafael De Diego y el Sr. Raúl
Pagani. El actual presidente del Instituto Browniano, filial Mar del
Plata, ingeniero Alberto Marcote continúo en ese empeño de concretar ese
monumento. El busto de Brown había estado esperando ser colocado durante
10 años. El actual delegado de la ciudad de Batán, Ernesto Lenzo, tuvo
la decisión de concretar este sueño. El busto que fue una donación del
Instituto Browniano, fue limpiado y pintado. El artista escultor, Miguel
Ángel Minaudo, donó su trabajo.
Finalmente, el 23 de junio, la banda de música de la Base Naval, tocó
los acordes de Aurora, se izó la bandera y se dio comienzo a la
ceremonia. Con emoción los presentes cantaron el himno. El delegado
municipal, Ernesto Lenzo dijo unas palabras. Luego, se refirió a la
importancia de este acto, la vicepresidente del Instituto Browniano
filial Mar del Plata, Prof.a Verónica Iñurrieta. En representación de la
Armada, el capitán Salmón habló sobre la vida de Guillermo Brown.
Asistieron los brownianos
doctor Rafael De Diego, anterior presidente del Instituto Nacional
Browniano de Mar del Plata, Horacio Martínez, Pascual Marchese y
Bernardo Ondoni.
Las autoridades municipales de Batán, se comprometieron a colocar el
letrero con el nombre de la plaza, Guillermo Brown.
Por fin, luego de casi 20 años, en este año del Bicentenario pudimos
vivir esta alegría de descubrir el busto de Brown en la ciudad de Batán
Antes

Ahora
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